Texto 9. Diario de un refugiado VII
Ya habíamos llegado al control policial y yo no sentía nada. No quería sentir nada, solo rrecordaba la trágica muerte de mi hermana.
No quería hacerme ilusiones por haber llegado allí, porque cada vez que pensaba que iba a salir bien, al final acababa saliendo todo mal.
Cuando estabamos en la fila, mi madre me agarro de la mano y me dijo que todo iba a salir bien, en ese momento se me pasaron por la cabeza los recuerdos de mi hermana y el día de la barca, el día en el que murió. Se me resbalaron unas cuantas lagrimas, pero me las sequé con la maga, y en ese momento llegó nuestro turno.
A mi madre y ami nos pusieron unas pulseras y nos dijeron que suiguieramos todo el camino hasta llegar al campamento. Estabamos en medio del campo, había hierba verde fresca por la que caminaba y hacia una ligera brisca de aire. Andabamos firmes bajo el sol y mirando el paisaje, yo cada vez me sentía un poco mejor, pero aún así no podía sentirme del todo bien y segura hasta estar a salvo porfin y poder volver a empezar de cero.
Ya estabamos en el campo de refugiados y una chica se nos acerco a mi madre y a mi acompañandonos a una tienda. Nos dijo que teníamos que instalarnos allí hasta que hubiera otra soluccion. Había muchas mas personas, de otros países y culturas diferentes, pasaba aterrorizada entre ellas oyendolas gritar en otros idiomas y ha niños llorar de hambre y cansancio.
Todo lo bien que había sentido hasta ahora, al andar por el campo y ha sentirme bien, de rrepente se volvio todo de negro y volvía a pensar y sentir que nunca podríamos empezar de nuevo mi madre y yo una nueva vida. Volví a no sentir nada.
Vivo sin vivir en mí
y de tal manera espero,
que muero porque no muero....
jueves, 27 de abril de 2017
domingo, 26 de febrero de 2017
COPLAS A LA MUERTE DE SU HERMANA
Texto 8. Diario de un refugido VI
"Nuestras vidas son los ríos
que van a dar en la mar,
que es el morir..."
Ya estabamos en la barca junto con mucha mas gente dentro, por un momento creí que la barca se iba a volcar en cualquier momento, pero logró estabilizarse al arrojar al mar algunas maletas de otros pasajeros.
Iba en la barca junto con mi madre y hermana, estabamos las tres juntas en la parte de atras de la barca, algo cansadas y ya sin apenas eseperanzas...
"Los estados y riqueza,
que nos dejen a deshora
¿quién lo duda?
No les pidamos firmeza,
pues que son de una señora
que se muda,
que bienes son de fortuna..."
Las tres estabamos algo mareadas y apenas podíamos cerrar los ojos por miedo a que la barca se hundiera o algo por el estilo. Era de noche y hacía frío y las olas cada vez eran mas altas.
En una ocasion una ola arrasó con la barca empapandonos a todos, creí por un momento que ya era el fin y que moriríamos todos. Pero no fue así esta vez...
"Contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte,
tan callando..."
Pero derrepente tras pasar intactos por dos grandes oleajes, el tercero no lo esquivamos.
Mi hermana se mareó mas y tenia ganas de vomitar asique mi madre se la llevo al lado de la barca para que le diera un poco el aire, yo mientras, me quede en mi sitio sin moverme.
Alzé la vista y ví que habia mucho barullo por la barca, que habia gente gritando y salando al mar, yo me preocupé y en ese momento pensé en mi madre y hermana que estaba allí, intente meterme entre los pasajeros, que estaban todos de pie y gritando desesperadamente, a lo lejos ví a mi madre y mi hermana y me hizieron señas para que fuera con ellas, pero había mucha gente por medio.
Me di la vuelta y ví como la gran ola cada vez estaba mas cerca, entonces una olita pequeña hizo que la barca diese un brinco y que mi hermana callase al mar.
Mi madre la intentó agarrar con todas sus fueras y yo intenté ir hacia ellas pero no podía pasar...Y llegó la gran ola y hundió a toda la tipulación. Cuando salimos a superficie de nuevo, apenas quedaba gente en la barca, me levanté como pude y fui en busca de mi madrey hermana pero solo encontré a mi madre echada en una esquina llorando, fui hacia ella y la rodeé con mis brazos...
"Sus grandes hechos y claros
no cumple que los alabe,
pués..."
Todavía recuerdo todo de ella, su sonrisa, sus enfados, sus manías, sus caprichos...
Lo recordaba todo y se me venían a la mente todo ello junto, derrepente me invadió la pena y me eché a llorar.
Mi hermana era una persona alegre y simpatica aunque a veces un poco mandona y caprichosa pero en este momento solo podía recordar todo lo bueno que ha hecho en la vida, en lo buena persona que era y en lo mucho que le gustaba ayudar a la gente, en lo maravillosa que era.
"No dejó grandes tesoros,
ni alcanzó muchas riquezas,
pero..."
Nos dejó su amor guardado para siempre en nuestros corazones. Mas que una hermana la consideraba una amiga a la que le contaba todo. Tanto mis triunfos como mis errores.
Lo era todo para mí y ahora que no esta no se si volveré a ser la misma persona que antes, nisiquiera que pueda ser capaz de superarlo...
"y aunque la vida perdió,
dejónos harto consuelo
su memoria."
Tras la gran perdida de mi hermana la barca suiguió por el mar con otros 12 pasajeros mas y tras un largo recorrrido por mar sin saber a donde nos dirigiamos a lo lejos vimos un barco que venía hacia nosotros,solo nos quedo esperar...
Era un barco de una ONG que nos rescataron y nos subieron a su barco nos dieron mantas y algo de comer y beber y nos llevaron a todos hasta el puero mas cercano que habia, allí nos bajaron y a los que estban mas graves se los llevaron al hospital y los demas nos dejaron con las autoridades de aquel país.
"cuán presto se va el placer,
cómo, después de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parecer,
cualquiera tiempo pasado
fue mejor."
miércoles, 15 de febrero de 2017
DE LA PRISIÓN A LA DERIVA
Texto 7. Diario de un refugiado V
"sino yo triste y cuitado
que vivo en esta prisión
que ni sé cuando es de dia
ni cuando las noches son"
Cuando nos instalaron en el centro, no sabía muy bien lo que estaba pasando, mi hermana y yo estabamos asustadas y algo preocupadas por lo que pudiera pasar.
Atrás nuestra habia mas gente asustada y había familias llorando y gritando. Delante nuestra estaban dos guardias que andaban serios y con paso firme.
Al llegar al final del pasillo nos dividieron en dos filas, mujeres y niños por un lado y hombres por otro. Pensé en la suerte que había tenido, pero derrepente nos separan a mi hermana y a mi de mi madre y nos meten en una especie de celda con otros niños, que se les veía en peores condiciones.
Iban pasando los dias, las semanas... y aún seguiamos en esa celda y si saber nada de nuestra madre.
Al paso del tiempo se empezó a acercar por nuestra celda un niño con apenas 10 años de edad, era moreno y estaba muy delgado, sin embargo comía bien porque siempre que venía nos traía algo de comida.
El caso es que el niño logró escaparse del centro pero sin su madre, y ahora venía a buscarla.
Él venía todas las mañanas antes de que los guardias pasaran y nos echaran un ojo, se quedaba charlando con nosotras y nos contaba como se escapó.
Hasta que la siguiente mañana no apareció por nuestra celda, al principio no le di importancia, pensé que habria tenido algún problema al entrar por los cambios de guardia que se hacian a menudo.
Pero fueron pasando los dias y aquel niño no aparecia, ya me estaba preocupando y me temí lo peor, pensé que nuestra unica salvacion para salir de aquel centro, la habíamos perdido,y lo peor de todo era pensar en que no volvería a ver a mi madre nunca mas...
Pero no me iba a quedar allí quieta, viendo como nos consumimos dia tras dia y sin poder hacer nada.
Decidí con mi hermana intentar escaparnos del centro, alomejor sería algo arriesgado, pero no había otra elección. Tras varias noches pensando en como salir de la celda, la noche siguiente lo conseguimos, en ese momento quería gritar, pero me contuve.
Fuimos corriendo a la celda donde estaba nuestra madre y la sacamos de allí,
y con mucho cuidado de no hacer ruido nos escapamos de aquel centro de detención. Seguimos hacia delante sin mirar atras y corriendo lo mas rápido que podíamos, hasta que llegamos a las orillas del mar y vimos una barca con mas gente dentro. Casi no cabíamos y ya no teníamos casi dinero, nisiquiera nos quedaba la ropa porque la tuvimos que dejar alli, en Tierra.
¡Quién hubiera tal ventura
sobre las aguas del mar
como hubo mi familia
la mañana en aquel lugar!
Marinero que nos guía
gritando dice ¡saltar!
pues las palabras se las lleva el viento
dejandolas en el mar.
"Respondiole mi familia"
tal respuesta le fue a dar .
"Yo no digo mi canción,
si no a quien conmigo va".
"sino yo triste y cuitado
que vivo en esta prisión
que ni sé cuando es de dia
ni cuando las noches son"
Cuando nos instalaron en el centro, no sabía muy bien lo que estaba pasando, mi hermana y yo estabamos asustadas y algo preocupadas por lo que pudiera pasar.
Atrás nuestra habia mas gente asustada y había familias llorando y gritando. Delante nuestra estaban dos guardias que andaban serios y con paso firme.
Al llegar al final del pasillo nos dividieron en dos filas, mujeres y niños por un lado y hombres por otro. Pensé en la suerte que había tenido, pero derrepente nos separan a mi hermana y a mi de mi madre y nos meten en una especie de celda con otros niños, que se les veía en peores condiciones.
Iban pasando los dias, las semanas... y aún seguiamos en esa celda y si saber nada de nuestra madre.
Al paso del tiempo se empezó a acercar por nuestra celda un niño con apenas 10 años de edad, era moreno y estaba muy delgado, sin embargo comía bien porque siempre que venía nos traía algo de comida.
El caso es que el niño logró escaparse del centro pero sin su madre, y ahora venía a buscarla.
Él venía todas las mañanas antes de que los guardias pasaran y nos echaran un ojo, se quedaba charlando con nosotras y nos contaba como se escapó.
Hasta que la siguiente mañana no apareció por nuestra celda, al principio no le di importancia, pensé que habria tenido algún problema al entrar por los cambios de guardia que se hacian a menudo.
Pero fueron pasando los dias y aquel niño no aparecia, ya me estaba preocupando y me temí lo peor, pensé que nuestra unica salvacion para salir de aquel centro, la habíamos perdido,y lo peor de todo era pensar en que no volvería a ver a mi madre nunca mas...
Pero no me iba a quedar allí quieta, viendo como nos consumimos dia tras dia y sin poder hacer nada.
Decidí con mi hermana intentar escaparnos del centro, alomejor sería algo arriesgado, pero no había otra elección. Tras varias noches pensando en como salir de la celda, la noche siguiente lo conseguimos, en ese momento quería gritar, pero me contuve.
Fuimos corriendo a la celda donde estaba nuestra madre y la sacamos de allí,
y con mucho cuidado de no hacer ruido nos escapamos de aquel centro de detención. Seguimos hacia delante sin mirar atras y corriendo lo mas rápido que podíamos, hasta que llegamos a las orillas del mar y vimos una barca con mas gente dentro. Casi no cabíamos y ya no teníamos casi dinero, nisiquiera nos quedaba la ropa porque la tuvimos que dejar alli, en Tierra.
¡Quién hubiera tal ventura
sobre las aguas del mar
como hubo mi familia
la mañana en aquel lugar!
Marinero que nos guía
gritando dice ¡saltar!
pues las palabras se las lleva el viento
dejandolas en el mar.
"Respondiole mi familia"
tal respuesta le fue a dar .
"Yo no digo mi canción,
si no a quien conmigo va".
sábado, 28 de enero de 2017
CONSEJOS DE PATRONIO
Texto 6. Diario de un refugiado IV
Ya estabamos en la cola, justo cuando ya nos tocaba subir al barco, oímos unos gritos procedentes de la fila de al lado. Mi madre, mi hermana y yo nos acercamos a ella, estaba llorando junto con su hijo de 4 años. Nos dijo que no la dejaban subir al barco con su hijo porque no cabían mas, pero ella no se podía permitir viajar por tierra, ya no le quedaba mas dinero.
Mi madre tras pensarselo varios minutos decidió darle nuestra plaza y que pudiera navegar con su hijo. Estuvo muy agradecída con nosotras y nunca se olvidaría de nuestro gesto.
Mientras tanto, nosotras nos echamos a un lado, fuera de la cola .
Al rato se nos acerco un traficante, este no tenía tan mala pinta pero ya no nos fiabamos de ninguno.
El traficante nos hizo una oferta muy buena y dentro de nuestro presupuesto...Pero mi madre dudaba un poco, el traficante dejo que se tomara un poco de tiempo.
Pasados dos minutos se nos acerco una compañera con la que estuvimos retenidas nos hizimos muy amigas y ella para aclarar nuestras dudas nos conto una historia:
»Y vos, señor Conde Lucanor, si queréis perjudicaros para conseguir un dinero que después vais a dar a quienes no lo necesitan, podréis hacerlo por vuestro capricho, pero nunca por mi consejo.
Tras contarnos esta historia, mi madre aun un poco dubitativa acepto la oferta sin mas remedio.
Por fin ya estabamos en el autobús, el viaje iba a ser peligoso, pero mas peligroso sería quedarnos mas tiempo aquí. Tras un recorrido de media hora y grandes turbulencias derrepente el el autobús freno en seco y lo asaltaron unos soldados armados. Nos obligaron a bajrnos y a subirnos a otra furgoneta mucho mas pequeña.
Ibamos a ser envíados a un Centro de Detención pero de forma preventiva.
Y en ese momento pensé...
Si no te piensas bien a quién debes prestar,
sólo muy graves daños te podrán aguardar.
Ya estabamos en la cola, justo cuando ya nos tocaba subir al barco, oímos unos gritos procedentes de la fila de al lado. Mi madre, mi hermana y yo nos acercamos a ella, estaba llorando junto con su hijo de 4 años. Nos dijo que no la dejaban subir al barco con su hijo porque no cabían mas, pero ella no se podía permitir viajar por tierra, ya no le quedaba mas dinero.
Mi madre tras pensarselo varios minutos decidió darle nuestra plaza y que pudiera navegar con su hijo. Estuvo muy agradecída con nosotras y nunca se olvidaría de nuestro gesto.
Mientras tanto, nosotras nos echamos a un lado, fuera de la cola .
Al rato se nos acerco un traficante, este no tenía tan mala pinta pero ya no nos fiabamos de ninguno.
El traficante nos hizo una oferta muy buena y dentro de nuestro presupuesto...Pero mi madre dudaba un poco, el traficante dejo que se tomara un poco de tiempo.
Pasados dos minutos se nos acerco una compañera con la que estuvimos retenidas nos hizimos muy amigas y ella para aclarar nuestras dudas nos conto una historia:
»Y vos, señor Conde Lucanor, si queréis perjudicaros para conseguir un dinero que después vais a dar a quienes no lo necesitan, podréis hacerlo por vuestro capricho, pero nunca por mi consejo.
Tras contarnos esta historia, mi madre aun un poco dubitativa acepto la oferta sin mas remedio.
Por fin ya estabamos en el autobús, el viaje iba a ser peligoso, pero mas peligroso sería quedarnos mas tiempo aquí. Tras un recorrido de media hora y grandes turbulencias derrepente el el autobús freno en seco y lo asaltaron unos soldados armados. Nos obligaron a bajrnos y a subirnos a otra furgoneta mucho mas pequeña.
Ibamos a ser envíados a un Centro de Detención pero de forma preventiva.
Y en ese momento pensé...
Si no te piensas bien a quién debes prestar,
sólo muy graves daños te podrán aguardar.
martes, 27 de diciembre de 2016
EL MILAGRO DEL STANBROOK
Texto 5. Diario de un refugiado III
La Madre Glorosia, tan ducha en acorrer
la que suele a sus siervos en las cuitas valer
a este condenado quíselo proteger
recordose el servicio que le solía hacer...
Ya en el puerto de Valencia mi madre, mi hermana y yo estabamos bastantes cansadas y solo pensabamos en subirnos al barco e irnos lejos de nuestra ciudad, pero de repente se nos acerco un hombre alto y robusto que venía hacia nosotras con paso firme y seriedad.
Al principio me asuste un poco porque no lo conocía y venia muy rápido hacia nosotras, pero cuando se puso a conversar con mi madre parecia inofensivo. Le explico a mi madre que el le podía conseguir los billetes para subir al barco pero acambio le teníamos quedar todo nuestro dinero que habíamos sacado. Al principio mi madre se lo penso porque al hombre no lo conocía de nada, hasta que le preuntó que como podia fiarse de él, que como sabía ella que no le iría a robar su dinero. El hombre con seriedad le respondio qu era su única opcion que no tenía mas, tambien le dijo que había mas gente que le habia dado su dienero para poder subir al barco.
Mi madre se quedo un rato pensando hasta que al final cedió.
El hombre contento por la respuesta cogio el dinero y le dijo que se juntara con la demas gente. Cuando llegamos junto a los demas mi madre le pregunto que adonde nos iba a llevar, pero el no respondió, se quedo callado y la empujo al grupo.
En el grupo podíamos ver a tres señoras tristes una de ellas llevaba un bebé y un niño, que no paraban de llorar. Al cabo de 15 minutos paradas y esperando nos subieron a un camión. Llegamos un apartamento oscuro y frío, estaba en muy malas condiciones, en el interior de la casa se podia ver solo una habitación donde se encontraba el baño con apenas un lavabo y un váter, tambien una cocina, si se le podía llamar así. Tenia una nevera con dos paquetes de jamón algo de agua y poco mas... Tambien tenia una cama de matrimonio vieja y sucia. Y luego estaban las mantas alrededor del suelo agujereadas y desgastadas.
Al principio se quedó un rato con nosotras y se peparó el, un bocadillo, nisiquiera nos había ofrecido a nosotras y a la demas gente algo de comer. Después se fue sin decir nada.Mi madre mi hermana y yo nos acurrucamos en una esquina con una manta e intentamos dormir un poco. Al anochecer todavía el hombre no había regresado, y mi madre se empezó a angustiar preguntandose donde podía estar. Ya estaba pensando en que fue mala idea darle el dinero.
Pero una de las chicas no podía estar mas allí asique decidó salir en su busca, pero todas las que estabamos allí la dijimos que no era buena idea que no podía salir de la casa, ademas no sabían donde estaban y era de noche se perdería nada mas dar dos pasos. Pero la chica no nos hizo caso y salió en su busca. Nosotras no la ibamos a dejar sola asique decidimos acompañarla.
Tras un largo camino llegamos a una taberna donde pudimos verle tras una ventana gastandose nuestro dinero en alchol. Pero luego vimos un sobre a su lado ¿serían esos nuestros billetes? Para comprobarlo entramos todas a la taberna y nos dirijimos a su mesa. Estaba borracho, una de las señoras se le acerco y le dijo que como se atrevía a gastarse su dinero y el de las demas en sus bebidas, pero el no respondió y siguió bebiendo. La chica se enfado y le quito el sobre que tenia, pero el hombre se cabreo aun más y se puso de pie gritandola que se lo devolviera, pero esta le lanzó un guantazo y se fue corriendo. Nosotras alucinadas la seguimos tambien, dentro del sobre había dinero, los billetes y unas llaves de coche asique nos subimos a el y nos pusimos en marcha.
Al fin llegó la mañana y ya estabamos en el puerto para embarcar y subirnos al Stanbrook, la señora nos repartió el dinero que había y nos entregó los billetes, nos despedimos de ella y de las demás y nos dirigimos a la cola de embarque, ¡al fin nos iríamos!, pensamos todas.
''En la fila esperando a embarcar,
para poder subir ya y navegar.
Atrás dejo el mal estar,
para poder volver a empezar''.
miércoles, 30 de noviembre de 2016
CANTAR DEL DESTIERRO
Texto 4. Diario de un refugiado II
El refugiado sale de madrid, a Valencia va encaminado
allí deja su hogar, yermo y desheredado.
Con lagrimas en los ojos muy fuertemente llorando
la cabeza volvía y quedábase mirando,
el lugar que ya había dejado.
Sin pensarlo poco a poco se fue alejando
y el ya sabia que su vida habia cambiado.
Familia y amigos ha dejado,
y ahora esta muy desilusionado.
Ahora veo mi país con miedo al ser atacado,
pero ya una nueva vida he comenzado.
Mi viaje a Valencia ya esta en marcha,
y yo me dirijo en coche con mucha mucha marcha.
Con migo llevo la maleta llena de ropa, libros, móvil y alguna que otra cosa.
El viaje es largo y aburrido, pensando en todo aquello que he dejado,
pero he deseguir mirando hacia delante y dejar atrás el pasado.
Con hermana y madre estoy viajando, a Valencia, el destino indicado
ya poco queda para la llegada,
y yo cada vez me noto más angustiada.
Al puerto hemos llegado, y al barco ya subimos
mirando hacia mi nueva vida, solo llantos oímos...
domingo, 20 de noviembre de 2016
¡Ay cadenas de amar!, ¡cuán malas sois de quebrar!
Texto 3. Diario de un refugiado I
Hoy dia 20 de noviembre, yo creia que era un dia normal como todos los demas, pero no. Durante unas semanas antes, notaba como el pais era diferente, como mas raro.
Veia el cielo todas las mañanas mas gris sin apenas distnguir las nubes y no sabia el porque hasta que aquella mañana antes de ir al instituto empeze a oir como ruidos muy fuertes en la calle, no le di importancia asique decidi salir a la calle. Cuando llegue a clase toda la gente estaba escandalizada y muy nerviosa yo seguia sin saber que estaba pasando.
Hasta que llegue a mi casa y vi a mi madre frente al televisor muy atenta, en ese momento oimos un estruendo muy fuerte y nos asustamos me asome a la ventana y vi una capa de humo, estaba asustada y no sabia que hacer asique me junte con mi madre y hermana frente al televisor y oimos las noticias, fue ese dia cuando me entere de lo que estaba pasando. En ese mometo llamaron por telefono era mi mejor amigo y me llamaba para decirme que se iba del pais, y que posiblemente ya no nos volveriamos ver.
¡Oh madre, mi amigo
se va y no vuelve!
Dime que haré, madre,
si mi pena no afloja.
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